Se trata de un proyecto emplazado en un barrio jardín de la ciudad de Buenos Aires, mas específicamente en la localidad de Ranelah en el partido de Berazategui. El lugar se caracteriza por su gran vegetación y la preservación de su estética natural y abierta. El lote puntualmente alberga una serie de araucarias que se convirtieron en la principal premisa en el desarrollo del diseño. Su estética vinculada con la idea de camuflarse en el entorno natura, de no crear un gran impacto, el hierro oxidado que se mimetiza con la corteza de los trocos y la tierra y el revestimiento negro que cede el primer plano a las copas de los arboles, no solo del terreno sino del los vecinos. Su emplazamiento termina de vincularse al asoleamiento, las circulaciones de aire y la funcionalidad, lo que proporciona un espacio interior luminoso.
























